miércoles, 10 de julio de 2013

¿Por qué la vara y el cayado infunden aliento? (salmo 23.4)


Dios como padre y nosotros en ese rol:

Hebreos nos aclara las palabras de este Salmo, naturalmente pensaremos que estos instrumentos producen dolor, y no aliento, y  es así, pero hay gran diferencia entre un fin y otro,  entre la corrección de Dios para los suyos y el tropiezo del incrédulo, el resultado es diferente.

Todos los seres humanos sufrimos dolores, tanto creyentes como incrédulos, a unos les trae beneficio en su carácter cristiano, más al otro que se sostiene bajo la ira de Dios, estas cosas actúan en forma contraria, pero la diferencia es bien clara, el castigo o disciplina produce buen fruto y  apacible (Hebreos 12.11) en cambio al incrédulo, solo dolor, el creyente avisado y acostumbrado, mira hacia atrás luego de algún mal momento y puede ver el beneficio obtenido en su carácter cristiano, esto le alienta a seguir, en cambio el incrédulo ve allí solo tristeza y perdida de tiempo.

La Biblia enseña que Dios al que ama disciplina (Hebreos 12. 6) y castiga a todo aquel que recibe por hijo, esto a causa de sus pecados o rebeldías, cosa que al comienzo trae tristeza, (2 Corintios 7.10) igual que al incrédulo en sus dificultades, mas a este la tristeza lo enferma, (deprime) más al creyente entendido le trae arrepentimiento para salvación, en cambio el otro caso tristeza para muerte, este mira hacia atrás en su vida y recuerda solo cuanto sufrió.

También Hebreos 12 nos enseña sobre no menospreciar el efecto que producen los momentos difíciles,(a veces largos) que nos llevó a preguntándonos el ¿por qué?,

Esto no es sabio, sino que debemos acostumbrarnos o ser ejercitados en ella para ser conformados a la imagen de cristo, nunca olvidemos que somos aprendices o que estamos en la escuela de Dios, y que todo lo que nos ocurre es a causa del propósito principal que es nuestra santificación.   

Muchos nos estancamos por no comprender el efecto y propósito, y  no arrepentirnos de lo necesario, cosa que alarga la instrucción, de allí que Hebreos nos dice sobre ejercitarnos o ser comprendidos de cuál es la voluntad agradable y perfecta del propósito de Dios en estas situaciones.

Para esto es necesario vernos sinceramente en que estamos pecando y arrepentirnos, para salir adelante fortalecidos, y no intentar esconder  el problema, sino confesar, (Proverbios 28.13)

 1 de Juan 1.9 Nos enseña que el señor es fiel y justo para perdonarnos, y además como evidencia del genuino perdón luego del clamor, el creyente comprobara que fue limpiado.

Ahora esto ¿es el final  de nuestros problemas?...  mala noticia: decididamente no.

Esto solo nos evita el principal problema que fue perdida de comunión con Dios, el resto de los problemas consecuencia de vivir en un mundo rebelde a Dios, seguirán allí, además tampoco se esfuman las oposiciones  propias de predicar a cristo, como tampoco fue la eliminación de todo nuestros pecados.

Este tema es muy ejemplificador  también para los que son padres, vemos Dios aplica su fórmula para la educación esta es; amor, enseñanza y disciplina.

En el pasaje de Hebreos que estamos viendo se nos dice algo sobre la disciplina aplicada por nuestros padres “según les parecía”(12.10) y allí reside una buena enseñanza para aprender a disciplinar a los hijos, doctrina amor y disciplina forman el método equilibrado para lograr buen fruto, ahora estos métodos no deben ser aplicados de forma separada, oímos a muchos que nos dicen que debemos educar con amor, y otros pura disciplina, otros con la educación, lo que fomenta o hijos débiles o duros, o muy inteligentes, pero sin dominio de sus lenguas, según que les apliquen.

Saber intercalar según la necesidad, es seguro, buen resultado, sin olvidar el orar para que tenga efecto ya que de nada nos sirve edificar si no está Dios en el asunto (Salmo 127.1) estas cosas agregadas a la enseñanza disciplinada en familia de la palabra de Dios traerá crecimiento y salud al hogar, pero sin olvidarnos que para disciplinar debemos ser disciplinados, y para enseñar, aprendidos, y para amar, comprobar mediante la escritura cuanto que fuimos amados en la cruz de cristo.

Por ultimo, recordemos que si se los deja sin disciplina seremos los primeros en sufrirlo.

 

MENSAJES BIBLICOS

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